Disculpas

Robo un minuto al sueño o al insomnio para pedir disculpas. Por abandonar la caverna con tantos amigos dentro. Por dejar secar la tinta que escribía en sus paredes. Por desaparecer sin decir adiós. Por decir adiós sin desaparecer…. Volveré. Retomaré la historia. Me sentaré con vosotros en estos cómodos cojines que me permiten soñar o desahogarme. Pero será después… cuando el frío que entra por esa puerta me deje escribir… cuando tenga tiempo, cuando tenga tiempo, cuando tenga tiempo….

Un día

Un día vio un cartel en las paredes de su ciudad. Sonrió y se quedó mirando el poster. Recordó los buenos momentos pasados, también los malos. Echó mano a sus bolsillos vacíos y se dió la vuelta, pensando en recordar viejos tiempos. Pero no sabía dónde. Volvió a su casa vacía, puso un disco y abrió un libro. Era lo único que le quedaba.