Canción de invierno

Oyendo llover. Escuchando el repiquetear de las gotas tras el cristal, te imagino, al son de la misma canción, arrítmica, descompasada, pero casi idéntica en tu ventana y en la mía. La que hoy nos une.

Viendo el agua resbalar por los cristales, dibujar tu cara, en mi imaginación. Deja dos grandes gotas para tus ojos y una hoja despistada, que aguantó al otoño y hoy se pega a mi ventana, para ponerte labios.

El viento azuza las catalpas de mi calle, y ulula tras las ventanas, en un arrullo que me duerme, pensando en ti.

Canción de invierno, compás de gotas, saxo de componente este, y un acompañamiento de cuerdas, al tocar tu pelo, e imaginarme, al arpa, la melodía que te quiero susurrar. En esta tarde de frío, en este día de calor de recuerdos.

Tu la escuchas en tu sofá, yo en el mío. Nos separa una canción de invierno, la misma que nos une.

Beber el final de tus ojos

Quiero beber del final de tus ojos y dormir al calor de tus mejillas, que sea tu voz la que me arrulle y tus pupilas, el sol que me despierta.

Que sean tus senos la fruta de mi pábulo y tus labios manantial, sobre el que flota, el nenufar donde habito.

Despertarme arropado en tus caricias y bañarme en una mirada tuya, que sea tu piel mi única prenda y tus besos el bastón de mi sustento.

Quiero vivir entre tus dedos y que moldees cada día mi futuro, quiero habitar en tu consciencia y ser cada noche un pensamiento.

Tu olor

Ayer tu olor se quedó en mi casa. Durante minutos aspiré fuertemente para sentirte dentro, y te fui soltando poco a poco, sintiendo que en cada exhalación te iba perdiendo lentamente. Cuando volví había desaparecido, pero allí, sentado en el sofá, quedaba tu recuerdo, lo arropé con una manta y me acurruqué a su lado.

Esta mañana me he despertado solo. Tu recuerdo había salido a trabajar temprano, pero había quedado ese aroma impregnado en la manta. Espero que vuelvas a recogerlo, o a renovarlo.

Dedicado a Cuky

Había una vez una mariposa que, por avatares del destino, se había criado entre polillas, esas mariposas marrones, feas y zumbonas, que tanto molestan en verano.


Como solo había visto polillas en su vida, se creía una de ellas y asimilaba su vida como la de un vulgar insecto, aspirando tan solo a no morir contra una bombilla, y aparearse con uno de aquellos asquerosos lepidópteros que, aún sabiendo de su belleza, se la ocultaban para poder apovecharse de ella.

Más de una vez se vió reflejada en un espejo, pero pensaba que aquella bella imagen pertenecía a un mundo exterior detrás de un cristal infranqueable.

Un día, cansada, intentó traspasarlo con tanta fuerza que lo rompió en mil pedazos, viendo como aquella bella mariposa a la que envidiaba desde pequeña se multiplicaba por otras tantas como pedazos se hizo el cristal.

Fue cuando se dió cuenta, de que no solo era bella, sino de que cuanto más se esforzara, más conseguiría demostrar su auténtica belleza.

Me he enamorado

Me ha gustado pasear por sus famosas curvas, mojar en ella mis labios, y degustar la dulzura de sus rojos frutos. Me he quedado ensimismado mirándola, entrañable, acogedora, invitándome a entrar en ella, a disfrutar de sus encantos.

Me he acurrucado en su regazo y he sentido el calor de su abrazo. Me ha dispensado toda su ternura, y se ha quedado mirandome fíjamente a los ojos mientras la observaba, regalándome, discreta, cada uno de sus rincones, los más visibles y otros que tiene guardados solo para quien la observe con cariño. Me ha mostrado su lado más joven y lozano y las pequeñas arrugas de su vejez, que le hacen entrañable.

Se ha mostrado tranquila, apacible, pero ha dejado ver vestigios de alegría y vigorosidad y ese lado rebelde que la caracteriza.

Lo reconozco, me ha encantado Pamplona.

Vuelvo a irme lejos para estar más cerca

Hoy he cruzado de nuevo del Urritzola al Gaztelu, mis pies han pisado las piedras de Mercaderes y Estafeta, mis ojos se han perdido en las aguas del Barañaín y el horizonte me ha encontrado en los montes de Iturrieta.

Hoy he vuelto a viajar al norte, he vuelto a respirar el frescor de los pirineos y he vuelto a poner kilómetros de asfalto entre nosotros, para sentirte, sin embargo, más cerca.

Hoy he vuelto a saber que cuanto más me alejo, más dentro te tengo, y que sigo echándote de menos en lugares en los que nunca has estado.

Planeta Amsterdam

Hace tiempo que debería haber colgado esta entrada, pero hasta hoy no he subido el vídeo completo al youtube, son 50 minutos de vídeo en él podéis vivir con nosotros la maravillosa experiencia que vivimos en Amsterdam.

No os asustéis si al principio parece otro programa… la voz no es nuestra pero las imágenes sí… y el resto del video, enterito nuestro. Que os guste

Por esperarte te sueño

A dos milímetros, pieles desnudas, sudores mezclados,

salado tu sexo, amargo el recuerdo.

Una batalla ganada, la guerra perdida,

nada es verdad todo son deseos.

Mi respiración agitada, al compás tus jadeos.

Dos bocas se encuentran nerviosas, dos cuerpos

se funden. Sobre mi pecho tus senos,

sentirlos turgentes, dibujar con mis dedos.

Sobre mi cabeza tu pelo, sobre mi aliento tu aliento.

En tu boca respiro, en tus labios mis besos.

Sobre tu ausencia… te espero

Sobre mi imaginación… te sueño.