Basta ya

El terror en España vuelve a tener nombre, y vuelve a ser el de la cobardía, la injusticia, el chantaje, la violencia y la barbarie. Vuelve a dejar en la calle la humillante firma de sangre de aquellos que no entienden de respeto, democracia ni derechos. Vuelve a dejar en nuestros rostros desencajados lágrimas de impotencia, rabia y deseos de paz y libertad. Vuelve a dejar en nuestras gargantas un grito unánime contra ETA.

ETA ha vuelto a matar. Ha vuelto a dejar en su abominable lista de deméritos dos nuevos nombres, que se suman a la ira de un país que clama justicia, en contra de la intransigencia, la sinrazón y la dictadura del terrorismo.

Es el momento, una vez más, de mostrarnos todos unidos en contra de esta lacra social. De volver a levantar nuestras manos blancas abiertas para gritar basta ya, porque aquellas que están manchadas de sangre no lo harán. De volver a condenar con nuestros gritos a los asesinos y decirles que no les tenemos miedo, que vamos a por ellos y que ganará la libertad.

Un pequeño aperitivo

Cuando la emoción todavia me embarga y las lágrimas de felicidad vuelven a surcar mis mejillas, cada vez que recuerdo cada uno de los momentos de ayer, no quería dejar pasar el día sin compartir tanta dicha con todos vosotros.

Todavía no tengo el vídeo entero. Tan solo los minutos que permitió la cinta de una de las cámaras y tampoco tengo tiempo para editarlo. Mañana temprano acompañaré a los recién casados hasta el avión en el que despegarán nuevos sueños.

He querido dejar al menos mi dedicatoria y las emotivas palabras de Patricia que nos hicieron estremecer a todos. Son un claro ejemplo de la felicidad que ayer compartimos.

La felicidad

La felicidad es de las pocas cosas que si las compartes no se divide, sino que crece. Es el misterio de los panes y los peces, de amebas y protozoos, de mitosis que separan en partes iguales, o incluso crecientes.

Hoy lo he comprobado. Nadie podía menguar la felicidad de Patricia por haber obtenido su plaza, pero todos podiamos compartirla en igualdad de condiciones. Yo al menos lo he hecho.

Es el principio de una gran semana. El inicio de la felicidad suma. Vayan por adelantadas mis felicitaciones.