Más de un año en silencio

Las musas se han escapado. Agobiadas por mi exceso de trabajo huyeron y no sé qué fue de ellas. Dejaron de traerme palabras para describir miradas, dejaron de posar sus alas en mi teclado para escribir el verso anhelante de un beso que se escapó en un suspiro. Espero que estén recorriendo el mundo buscando nuevas sensaciones, nuevas ilusiones que vuelvan a llenar esta caverna.

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