Special K con vainilla y frutas selectas

Son las 10 de la mañana y acabo de desayunar un bol de leche desnatada con cereales, los Kellogs Special K con vainilla y frutas selectas. Hasta ahí todo sería normal si mi desayuno en los últimos meses no hubiese sido inexorablemente un café a las 8,50 con un platito de migas o un medio bollo plancha en el español. Algo ha cambiado.

Además unas pequeñas molestias musculares en las piernas y ciertas residencias legañosas en mis ojos me recuerdan que ayer estuve en mi primera sesión de gimnasio y esta noche he dormido como un lirón durante al menos 9 horas. Algo ha cambiado.

Ahora me ducharé, esparciré por mi cara algunas cremas y me vestiré para ir al ayuntamiento, hoy, y si el tiempo lo permite, en moto. Algo ha cambiado.

Tengo que ver unas facturas, realizar unos cobros, hacer unas llamadas, convocar unas reuniones, quiero ver a las asociaciones de vecinos, e iniciar una serie de proyectos que dormían en mi mente a espera de una mayor actividad. Algo ha cambiado.

Luego me pasaré a saludar. Los cambios no pueden ser tan drásticos y hay que cultivar las amistades. Volveré a casa y tras comer, algo frugal y sano, ver la tele mientras charlo animosamente con mi madre, y dar alguna cabezada en el sofá, volveré al gimnasio. Hoy creo que me estrenaré en la cinta andadora. Ya he preparado el mp4 cojn música para tal acontecimiento. Algo ha cambiado.

Espero poder escribir esta entrada de nuevo el próximo mes.

Por si acaso unos datos que también tienen que ir cambiando. 75 – 97 – 103 -98 No es un teléfono, pero algo ha cambiado.

4 pensamientos en “Special K con vainilla y frutas selectas”

  1. Enhorabuena, cariño.
    Mi hermano y yo nos hemos prometido un súper-regalo cuando perdamos diez kilos.
    Mi madre, además, me ha prometido la cámara réflex digital cuando pierda veinte.
    No digo «si». Digo «cuando».
    Luego me voy a tener que espantar a los tíos.
    No es por estética: es por este dolorcillo de piernas y estas asfixias de poco fondo que me recuerdan a cada paso que mantenerse en un peso normal es una cuestión de equilibrio.
    También fui al gimnasio y también tengo ciertas molestias.
    Ahora como pechuga de pavo y lomo ibérico en lugar de bombones, mantecados y rosquillas (eso es lo que hay hoy en la radio: en este trabajo mío siempre hay cosas de comer).
    Esa disciplina, ese «algo ha cambiado», ha de denotar algo más profundo…
    Me alegro mucho. No lo dejes. Nos animaremos mutuamente…

  2. Algo ha cambiado!!espero que sÓlo sean esas cosas que a todos nos sobran y que nadie quiere, jajaja, todo es proponerselo, con constancia las cosas se consiguen y sino…ECUANIMIDAD!!,jajajaja, eso si; que sepas que aún me debes, una entrada de AGUJETAS.
    MUCHO ÁNIMO Y, COMO DIRÍA CHIMO VAYO: A-DE-LAAAAANNNNNNTTEEEEEEE!!!!

    CuKy

  3. que gran descubrimiento el de los cereales, eh?

    se los recomiendo a todos

    qué ricos y qué sanos!!

    ayer fue tu primera sesión gimnástica.

    Muy bien, pequeño saltamontes

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