El pilotito naranja

Hace unas semanas mi Wii dejó de funcionar. De repente fui a encenderla y no respondía. Probé a enchufarla y desenchufarla varias veces y seguía sin funcionar. La dejé varios días y volví a probar sin obtener respuesta, y así sucesivamente casi una vez por semana.

Resignado consideré que se había estropeado definitivamente y esperé un buen momento para arreglarla. Probé la última vez hace un par de días y seguía igual, así que busqué su caja y la dejé preparada por si la llevaba a reparar.

Hoy, cuando llegué a casa se había ido la luz. Como se suele decir había saltado el automático. Procedí a levantar el interruptor que había interrumpido el suministro eléctrico y me vine a la sala de ordenadores a comprobar que todo estaba en orden.

Luego fui al salón a cenar y al abandonarlo, al apagar las luces, vi que desde la izquierda de la televisión me saludaba timidamente un piloto (led) naranja. La Wii había resucitado. He probado a encederla y apagarla y funciona perfectamente.

A veces, no siempre, es posible que las cosas se arreglen con el tiempo y un apagón. Al volver la luz espero encontrar siempre un led naranja, un pequeño y tímido gesto, que me indique que todo vuelve a su cauce.

9 pensamientos en “El pilotito naranja”

  1. Efectivamente cuñada, eso espero, que todo sea esperar que tras un apagón y tiempo todo vuelva a ser como antes, o al menos haya un piloto naranja que me sonría y me de la oportunidad de ver si enciende.

  2. DISFRUTA DEL APAGÓN Y NO PIENSES EN LA LUZ, LA OSCURIDAD TAMBIÉN TIENE COSAS BONITAS,SON MÁS DIFICILES ENCONTRARLAS, PERO AHÍ ESTÁN.
    DISFRUTA DE LA OSCURIDAD Y DEJA DE LADO LA LUZ.
    QUIZÁS POR BUSCARLA NO VUELVERÁ A BRILLAR.

    BESOS OSCUROS!!!

  3. Por supuesto es en la oscuridad donde se aprecian aquellos detalles que a simple vista no somos capaces de constatar. Es acariciando con las yemas de los dedos, suavemente, como podemos encontrar esos pequeños defectos, o esas grandes virtudes, que de otra forma no descubririamos.

    Pero… sin buscar la luz, quizás no el rayo cegador, espero al menos encontrar ese pequeño led, solo un gesto, un rayo de luna, que me de un halo de esperanza para seguir mi camino.

  4. jejeje no sé cómo tomarme este último comentario…

    Pido a los anónimos que hagan el favor de identificarse al final con una firma que nos indique quién puede ser.

    Un abrazo a todos y todas.

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