Soñar contigo


Hoy he soñado contigo.

Aparecías hermosa como la noche en que te conocí.

Tus ojos eran un remanso de tranquilidad en el que nadaba,
desnudo bajo la luz de la luna.

En un parpadeo me deslicé por tus pestañas,
hasta caer en tu mejilla, suave, como la piel de un pomelo.

Te habías ruborizado, y su color rojizo y el candor que desprendía
me dieron cobijo y calor de hogar.

Me sentí a gusto, pero seguí bajando en busca de tus labios.
Temblaban medrosos, desconfiados quizás.

Me sumergí en sus pequeñas grietas, humedecidas.

Sabían a fresa, a melocotón, a ciruela,…
a esas frutas silvestres que nunca he probado y que solo
hayan su dulzura al entrar en tu boca.

Me acomodé en sus surcos y seguí durmiendo

Anoche soñé que te besaba.

Quiero sentirme dentro de ti

Quisiera entrar a hurtadillas en tus sueños,
y al despertar creer que me has echado de menos.

Quisiera arroparme con tu ventrículo derecho,
y en tu corazón vencer el frío de este pútrido invierno.

Quisiera alojarme en la pared de tus senos
y encontrar mi oxígeno en el hálito de tu aliento.

Quisiera vivir en tu pulmón izquierdo
para que con cada latido tuyo se me estremezca el cuerpo.

Quisiera vivir en ti este sueño eterno
que se rompe en pedazos cada vez que despierto.

Echo de menos


Echo de menos tu pelo, y su perfume de campo.
Echo de menos tus ojos, hipnotizarme en su halo.
Echo de menos tu boca, y su sabor en mis labios
Echo de menos tus labios, aunque aún no te he besado
Echo de menos tus besos, con los que sueño a diario
Echo de menos tu aliento, en un suspiro aspirarlo
Echo de menos tu voz, de la que ya soy esclavo
Echo de menos tu cuello, por el que pasear despacio
Echo de menos tu cuerpo, tenerlo entre mis brazos
Echo de menos tus senos, con un dedo dibujarlos
Echo de menos tu espalda, en la que nazca el sol a diario.
Echo de menos tus manos, y el dulce calor de tu tacto.
Echo de menos tus dedos, que se enlacen en mis manos
Echo de menos tu vientre, dormir en su regazo
Echo de menos tus piernas, y ascender por sus peldaños
Echo de menos tus pies, buscar su calor de verano

Echo de menos tus pasos, por lugares que visité en solitario.

Dedicado a mi nuevo pez

Feliz Navidad

Este año no sé si decoraré la caverna. Los cambios realizados el año pasado me hicieron perder algunos de los recursos del blog, que aún no he recuperado, y no me gustaría que pasara con los actuales.

No obstante todos sabéis que soy bastante navideño, así que no quería dejar pasar la oportunidad de engalanar esto, aunque fuera un poquito, con alguna imagen que conmemore estas fiestas. Este año he decidido darle la oportunidad al gordo de rojo y esta foto entrañable con la que aprovecho para felicitar las fiestas a todos, estéis dónde estéis.

A los mios que están cerca, aunque algunos tengan que ir y venir de Mérida para estar con ellos, a los que están un poco menos cerca, Madrid, Barcelona, Bilbao, Salamanca,… a los que se van fuera, Jerez, los Alpes,… a los que volverán para las fiestas y a los que deambulan por el mundo, rumbo a Lima, por ejemplo. A los de siempre, a los de hace poco, a los más nuevos y sobre todo a mis nuevas ilusiones.

A todos ellos.

Feliz Navidad y Próspero año nuevo.

(Al final he conseguido decorar esto sin armar ningún estropicio)

Mi mejor regalo

Supongo que cuando esta entrada salga publicada, la dejo programada para las 22,30 de esta noche, estaremos en los postres y brindis de la cena. No sé aún el sitio, cualquier restaurante de Madrid, ni el menú, ni me importa, ya que lo importante es la compañía y a ellos va dedicado este post.
Hace poco más de un año, tan solo dos días más, envolvía con meticulosidad un paquete en el que guardaba el mejor regalo que se me ocurría que podía hacer, la amistad.

En un CD, en una carátula, había reflejado, con la ayuda de los hasta entonces unos desconocidos para mi, el mayor sentimiento que podía albergar. Los deseos de felicidad de un grupo de personas, desperdigados por la geografía nacional, que se habían congregado para reunir, en aquel círculo plateado, todos sus sueños, ilusiones, besos y abrazos y trasladarselos a una persona única, especial.

En aquel momento no era consciente, pero hoy reviso aquellas palabras, aquellas fotografías, y aquellas canciones, y encuentro a las personas que lo hicieron posible, y soy yo el que desenvuelve, con ilusión, cada pliegue de estos 367 días para recibir mi mejor regalo.

En él descubro a Edu. Pertinaz, luchador, capaz, constante, ansioso por superarse cada día y vencer las adversidades, un auténtico gladiador del siglo XXI, y recuerdo los largos chats con él, su accidente de moto, y aquellos insignificantes y tópicos ánimos que yo podía ofrecerle y a los que él respondía con el coraje y tenacidad que a mi me faltaban. Le debo las fuerzas que supo contagiarme, la ilusión por avanzar cada día que supo inyectarme y el afán de superación que demuestra con la estrella que luce en su hombro y que nos ilumina el camino de la lucha.

Sigo desenvolviendo y encuentro a Naiara. Todo sentimiento y emoción. Un torrente de emotividad, capacidad de comprensión, sensibilidad y ternura. Una voz dulce y un oído paciente. Un hombro en el que llorar y una lágrima que apaciguar. Un abrazo en la distancia. Recuerdo interminables conversaciones. Cientos de rodeos a un mismo tema. Consuelo a mis palabras, palabras a mis consuelos. Empatía emocional y sabios consejos que ninguna de las dos partes aplica. Tengos para mis vendos y vendos para mis tengos.

Más adentro está Carlos. Coherencia, sinceridad. Silencios que dicen mucho y abrazos que resumen todo. Largas charlas que hablan de lo que no dicen y dicen lo que no hablan, y guardan en una pausa el sentido de la amistad. Fidelidad, lealtad. Sultán de un harem de sentimientos y banda sonora de la emoción. Una llamada con una canción que esconde una lección. Maestro sin pizarra, lecciones que se apuntan en el corazón. Miradas que dan sentido a la palabra amigo.


Y ya en el centro del paquete, protegida por todos, el regalo más preciado, Helena. Una hermana pequeña con consejos de madre y memoria de abuela. Bondad, entrega, dedicación, compromiso, sensibilidad, alegría. Imprescindible, adictiva, necesaria, vital. Un buenos días cada mañana un beso de buenas noches para dormir. Cercana, espontánea, vivaz, rumbosa. Madurez en la palabra más ingenua, ingenuidad en el gesto más maduro. Capaz de abarcar tantos sentimientos que a veces lo olvida.


Faltan invitados a la cena, pero también me faltan aún canciones por escuchar.

Alejándome

Cuando ayer te sentí más cerca que nunca, hoy de nuevo el asfalto vuelve a separarnos. Cientos de kilómetros de este laberinto gris que nos distancia, para buscarte en una nueva ciudad, en un nuevo mundo, que me gustaría visitar contigo.


Buscaré tu mano para aferrarla al pasear por la Rambla, y tu olor en los aromas de chocolate del barrio gótico. Buscaré el tono de tus labios en el mosaico multicolor de la boquería, y la suavidad de tu cabello en la arena de la barceloneta. Buscaré tus ojos en el horizonte de la Icaria y tu aroma a hierba recién cortada en los paseos del parque Güell.

Buscare tu risa en el Tibidabo y tu expresión de asombro, esos ojos tan abiertos que me enamoran, en la Sagrada Familia.

Bailaré contigo en la plaza de Sant Jaume y te abrazaré con fuerza bajo el siniestro árbol del bosc des fades.

Te llenaré de besos en el Passeig de Gracia y escucharé tu voz en el Liceu.

Nos haremos fotos junto a la Pedrera y te hablaré al oído en Sant Miquel del Fai.

Preguntaré a Colón como encontrarte y seguiré el camino para volver a ti.

Felicidades

Este año sí hay velas

No debería hacerlo y habrá muchos que no lo entiendan. Pero quiero felicitarte públicamente y que todos lo sepan. Quiero felicitarte por este cuarto de siglo. Por estos 25 años de madurez. Por estos 5 lustros de objetivos realizados, sueños vividos e ilusiones por vivir. Por este aniversario de felicidad y celebraciones.

Feliz 25 aniversario… estatuto de autonomía!