Con la frente apoyada en la ventana

Vuelve a trazar el sudor de mi frente vías muertas
en el cristal de mi ventana.

Vuelven sus surcos a dibujar telas en las que quedarme atrapado,
en el tiempo o en la espera.

Vuelvo a recostar mi cabeza sobre el vídrio
mientras mis suspiros marcan círculos de ilusión.

Vuelvo a esperar segundos que se hacen eternos
a minutos que se hacen instantes.

Vuelvo a apoyar mi cabeza en la ventana,
pero esta vez te espero a ti,
y sé que vendrás.

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