Tu mirada


Tibio el roce de tus lágrimas
que se escapan,
al contacto con la brisa,
impregnándome del sabor salado,
de un mar verde,
que me baña en tu mirada,
que me envuelve,
desnudo entre sus aguas,
para acariciar mi piel.

Firme el camino de tu pupila
que se adentra en mis entrañas,
como una enredadera,
abrazando el corazón.

Suave el leve pestañeo
que me presta un rayo verde,
fugaz como un reflejo,
en una tarde de abril.

Bello como el instante
en que, recién segada,
me recoge la brizna
de tus ojos,
y se apodera de mi.

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