El espacio que queda bajo mi silla

El espacio que queda bajo mi silla,
invisible, intocable.
Protegido tan sólo por mis piernas.

El espacio que queda bajo mi cuerpo,
inerte, intangible, indiferente,
protegido tan sólo por mi sombra,
que lo guarece, lo resguarda de elementos ajenos,
de la luz, del aire.
Irrespirable.

El espacio que queda bajo mi piel.
Virgen, inescrutable, frío.

El espacio que queda sin ti.
Insoportable.

Un pensamiento en “El espacio que queda bajo mi silla”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *